viernes, 30 de octubre de 2009

Seminario Giorgio Nardone

"Surcar el mar a espaldas del cielo"

Estrategias y estratagemas no ordinarias para la rápida solución de problemas complejos

Madrid, 28 y 29 de Noviembre de 2009

http://www.centrodeterapiabreveestrategica.org/seminario_giorgio_nardone.pdf

En los últimos veinte años, desde que Giorgio Nardone funda el CTS de Arezzo junto con Paul Watzlawick, la aplicación de un avanzado procedimiento metodológico en los contextos clínico y organizacional ha permitido la puesta a punto de intervenciones estratégicas no ordinarias, capaces de cambiar las percepciones más rígidas que crean realidades disfuncionales, donde la lógica tradicional no funciona. Este trabajo sistemático, basado en una práctica empírico-experimental, ha permitido formular un modelo de lógica no ordinaria: puesta a punto de estratagemas terapéuticas no ordinarias para la mayoría de los trastornos más invalidantes y persistentes, con protocolos de intervención estructurados en una secuencia lógica rigurosa.

martes, 20 de octubre de 2009

XI Jornadas "ANÁLISIS DE LAS NUEVAS TENDENCIAS EN ADOPCIÓN Y LA POSTADOPCIÓN"


XI Jornadas Comunidades Autónomas-ECAIS-Asociaciones de Familias Adoptivas
Zaragoza 11 y 12 de Noviembre de 2009


Lugar de celebración:
SALA DE LA CORONA, del EDIFICIO PIGNATELLI, sede del Gobierno de Aragón,
Paseo de María Agustín 36, 50004 Zaragoza

INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES
Secretaría de las Jornadas:IDEASAMARES!


Teléfono de atención: 976 207 878

Las inscripciones se realizarán por correo electrónico remitido a la dirección jornadasecais.aragon09@gmail.com
y en ellas deberán constar los siguientes datos del solicitante:
  • NOMBRE Y APELLIDOS
  • INSTITUCIÓN O ENTIDAD a la que pertenece.
  • DIRECCIÓN POSTAL completa con el C.P
  • TELÉFONO de contacto.
  • DIRECCIÓN de CORREO E. para contactos.
  • SI TIENE ALGUNA DISCAPACIDAD que requiera atención especial.

martes, 13 de octubre de 2009

VIOLENCIA EN LA INFANCIA: LA PEDAGOGÍA NEGRA O SEMILLEROS DE ODIO

Alice Miller en su libro "Por tu propio bien", detalla en un estudio minucioso de lo que llama "La pedagogía negra", o "los semilleros del odio", da cuenta de los conceptos educativos en que fueron criados nuestro abuelos y padres y cuyas pautas fundamentales las resume en los siguientes puntos:

*Que los adultos son dueños y amos del niño o la niña dependiente
*Que deciden como dioses, que es lo justo y lo injusto
*Que su ira proviene de sus propios conflictos
*Que el niño o la niña es responsable de ella
*Que a los padres siempre hay que protegerlos
*Que los sentimientos vivos de un niño, niña suponen un peligro para el adulto dominante
*Que al niño hay que "quitarle su voluntad" lo antes posible
*Que todo hay que hacerlo a una edad muy temprana para que el niño o la niña "no advierta nada y no pueda traicionar al adulto.

Esto se logra a partir de transmitir de generación en generación informaciones e ideas falsas como las siguientes:
*Que el sentimiento del deber engendra amor
*Que se puede acabar con el odio mediante prohibiciones
*Que los padres merecen respeto a priori, por ser padres
*Que los niños y niñas, a priori, no merecen respeto alguno
*Que la obediencia robustece
*Que un alto grado de autoestima es perjudicial
*Que la escasa autoestima conduce al altruismo
*Que la ternura es perjudicial
*Que atender las necesidades del niño, la niña es malo
*Que la severidad y la frialdad constituyen una buena preparación para la vida
*Que la gratitud fingida es mejor que la ingratitud honesta
*Que la manera de ser es más importante que el ser
*Que ni los padres ni Dios sobrevivirán a una afrenta
*Que el cuerpo es algo sucio y repugnante
*Que la intensidad de los sentimientos es perjudicial
*Que los padres son seres inocentes libres de instintos
*Que los padres siempre tienen razón

Si bien en la época actual no se expresan de manera tan desenfadada como lo hacían los educadores de aquellos años, estas ideas siguen presente de manera más sutil pero no menos eficaz en el imaginario social .

Jorge Barudy psiquiatra y terapeuta familiar de origen chileno que padeció la tortura y la cárcel de la dictadura de su país en la década del 70, al exilarse a Bélgica se dedicó al tratamiento e investigación con exilados de todas partes del mundo llegando a la conclusión:
  • Primero, la violencia organizada y la tortura es un fenómeno mundial independiente de ideologías, religiones y razas de los que la ejercen.
  • Segundo: la causa y la intensidad del sufrimiento de muchos de sus pacientes no solo se explicaba por sus experiencias traumáticas de persecución, cárcel, tortura y exilio, sino que además muchos de los sufrimientos de estas personas estaban en relación con abusos cometidos en su infancia. Observando que algunas de las familias que consultaban funcionaban como verdaderas dictaduras familiares.

Lo que lo llevó a confirmar que en los dos tipos de violencia, la organizada y la familiar se requieren por lo menos tres grupos de personas donde la vida está amenazada y los derechos humanos pisoteados.
1º grupo: compuesto por los represores, torturadores, abusadores, maltratadores, etc
2º grupo conformado por las víctimas hombres, mujeres, niños y niñas perseguidos, encarcelados, torturados y exilados
3º grupo constituido por los terceros, los otros, los instigadores, los ideólogos, los cómplices, pero también los pasivos, los indiferentes, los que no quieren saber o los que sabiendo no hacen nada para oponerse a estas situaciones y/o tratar de contribuir a crear las condiciones para un cambio


Tanto Barudy como Alice Miller coinciden en encontrar las raíces de la violencia organizada y la violencia familiar en el maltrato y el abuso sufrido en la infancia
Cuando la infancia, etapa fundacional para una posterior salud adulta, es cercenada desde todo punto de vista, victimizada material, emocional, física y sexualmente, los resultados son múltiples y diversos en cuanto al daño psíquico de la criatura humana. Pudiendo preverse las respuestas de acuerdo a las características genéricas de su sexo.

Los factores socioeconómicos, socioculturales y psicosociales se interrelacionan entre sí para dar lugar a la producción y reproducción de relaciones interpersonales violentas, las cuales crecen en el seno de las familias que funcionan como escuelas de formación de futuros sometimientos y subordinaciones, instalándose las raíces del odio en la construcción de las subjetividades.
Verdaderos “semilleros de odio” son cultivados en estos hogares con estructuras jerárquicas, verticalistas y autoritarias que facilitan el abuso del poder impregnados en las prácticas de sus miembros. En esta dinámica se pone énfasis en los deberes de los subordinados y nunca en los derechos, por lo que la infancia crece en una oscura conciencia de sus capacidades y sus derechos.
Se naturaliza y goza de alta estima la corrección mediante el golpe, la humillación, la denigración por parte de la autoridad, de igual manera que el respeto unidireccional de quién la imparte, anulando la posibilidad de defensa de los más débiles.
El entrenamiento en la obediencia sin crítica, sin la posibilidad de un estímulo reflexivo, anula la percepción del sí mismo, disminuyendo la autoestima y convirtiendo a sus miembros en adeptos incondicionales de la violencia.
El antagonismo de géneros aprendido en la violencia de estos hogares condicionará a los varones a una masculinidad que asocian a la agresión, la conquista y el ejercicio de poder arbitrario con las mujeres y la niñez. La virilidad será expresada por la fuerza que manifiesta el grito, el golpe, la violación.
No sólo la identificación con la figura paterna lo llevará a esas conductas, sino también las ansias de recuperar el poder perdido en la infancia a manos de sus progenitores, cuando los sentimientos de desolación y desamparo lo enfrentaban a la convicción de estar totalmente desprotegido
Reviven ante su mujer y la niñez, que supuestamente está a su cargo “esa vulnerabilidad de sus primeros años de vida que no consiguen recordar, y sólo entonces a la vista de esos seres humanos más débiles que ellos, se defienden brutalmente”.

El colectivo masculino vela porque así suceda, hay que demostrar que se es un hombre y para ser hombre se tiene que demostrar que no se es un niño, ni una mujer, ni un homosexual. La inseguridad y precariedad de esta identidad hace que se busque desesperadamente una seguridad que solo encuentra en el sometimiento de otros seres.

Mientras en los hombres las consecuencias del maltrato vivido en la infancia va a proyectarse hacia afuera, en las mujeres, las graves injusticias y agresiones infligidas en la infancia, tendrán otro destino en el futuro, dada la imposibilidad de defenderse y articular su rabia y su dolor, estas experiencias no podrán ser integradas en su personalidad y la hostilidad conciente o inconsciente se dirigirá contra sí misma, bien contra su cuerpo (somatizaciones crónicas, dipsomanías, drogadicciones, comer compulsivo o falta de apetito etc.) o hacia quienes consideran parte de ella misma, su descendencia.



"Un niño o niña que haya sido abusado no se convertirá en criminal o mentalmente enfermo si, por lo menos una vez en su vida, encuentra a una persona que comprenda que no es el niño o la niña abusado/a e impotente quien está enfermo/a sino su entorno. Hasta tal punto el conocimiento o la ignorancia de la sociedad (parientes, asistentes sociales, terapeutas, profesores, doctores, psiquiatras, funcionarios, enfermeras) pueden salvar o destrozar una vida".

jueves, 1 de octubre de 2009

SEMINARIO INTERNACIONAL:TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN FAMILIAR EN SITUACIONES DE CRISIS-ROLLAND

El Centro Piloto de Estudios Avanzados para el Desarrollo de Programas sobre Familia y Discapacidad, ha organizado este año el Seminario Internacional:

Técnicas de Intervención Familiar en Situaciones de Crisis.

Impartido por Rolland

El Dr. Rolland es Profesor de Psiquiatría de la en la Escuela Pritzer de Medicina de la Universidad de Chicago. Es Co-fundador y Co-director del Centro de Salud Familiar de Chicago, donde asume labores de entrenamiento de profesionales en su modelo de Familias, Enfermedad y Programas de Salud.

PROGRAMA CIENTÍFICO
20 de Noviembre de 2009
9:00 Recogida de documentación
9:45 Acto Inaugural
Ilmo. Sr. D. Carlos Fabra Carreras
Ilmo. Sr. Presidente de la Diputación de
Castellón
10:00 Afrontando el reto: Familias frente a la
discapacidad y a la enfermedad crónica con
riesgo de muerte.
Dr. John Rolland.
Chicago Center for Family Health
13:00 Comida
16:30 Trabajo práctico con familias
19:30 Descanso
21 de Noviembre de 2009
10:00 Aplicaciones prácticas del Modelo de
Intervención
13:00 Comida
16:30 Trabajo práctico con familias
19:00 Acto de Clausura
D. Rubén Ibáñez Bordonau
Ilmo. Sr. Vicepresidente de la Excma.
Diputación de Castellón.

SECRETARÍA E INFORMACIÓN:
CENTRO DE REHABILITACIÓN “EL CAU”
Tlfno: 689 959 133
Camino. De la Costa, 9; 12004 Castellón
Email: Seminario.intervencion.familiar@gmail.com
SEDE DEL CONGRESO:
Centro El Cau
Camino de Borriol a la Costa, 9
CASTELLÓN DE LA PLANA
Traducción simultánea y plazas limitadas por riguroso
orden de inscripción
CUOTA DE INSCRIPCIÓN
125 euros para miembros de:
• FEATF,
• ATFCV
• Escuelas acreditadas de Terapia
Familiar
• Estudiantes de Psicología
• Estudiantes de Medicina.
150 euros para el resto de asistentes
*Se requerirá certificado de la condición de socio
PROCEDIMIENTO DE INSCRIPCIÓN
Para formalizar la inscripción deberá enviar un
correo electrónico a
Seminario.intervencion.familiar@gmail.com
indicando sus datos personales y teléfono y
dirección electrónica de contacto.
El pago de la cuota deberá realizarse por
transferencia bancaria a:
La Caixa: 2100-1628-01-0200087337
IBAN ES82-2100-1628-0102-0008-7337
Es imprescindible que aparezca su nombre y
apellidos en el apartado de concepto de la

transferencia para la comprobación del pago.

martes, 15 de septiembre de 2009

Intervenir en DUELO

TIPOS DE SISTEMAS RELACIONALES
“ABIERTO” -- Aquel en el cual un individuo es libre de comunicar una parte notable de pensamientos, sentimientos y fantasías interiores a otro, que a su vez, puede responder del mismo modo. La relación más abierta que el adulto puede vivir es el noviazgo.

“CERRADO” -- reflejo emocional automático que protege al sí- mismo de la ansiedad de otra persona.

TIPOS DE PÉRDIDAS
1) FÍSICAS
2) FUNCIONALES
3) EMOCIONALES;como la ausencia de alguien capaz de alegrar el ambiente familiar
4) AMBIGUAS
- Ausente físicamente pero presente psicológicamente (ejemplo; desaparecidos, secuestrados, divorcio, inmigración…)
- Ausente psicológicamente pero presente físicamente (ejemplo; enfermo de alzheimer)
En el caso de pérdidas ambiguas es conveniente establecer rituales para achicar la pérdida.

Una familia bien integrada puede tener una reacción significativa en el momento del cambio, pero adaptarse después con bastante rapidez. Una familia menos integrada puede manifestar una reacción menos evidente en el momento y responder más adelante con síntomas de enfermedad física o emocional, o con conductas sociales atípicas.

TERAPIA EN EL MOMENTO DE MUERTE

* Conocer la estructura global de la familia
* Posición funcional del muerto en la familia
* Nivel de adaptación vital

• No se pueden tratar todas las muertes del mismo modo, no se alcanza el objetivo.
• Usar términos directos; muerte, enterrar…etc. que señala al otro la capacidad de hablar con naturalidad.

En el funeral

* Para que el funeral sea + útil para la familia, es de mayor ayuda la asistencia profesional que los consejos de familiares y amigos cargados de ansiedad.
* Es buena idea llevar consigo a los niños, nunca un niño pierde la calma frente a una muerte, es bueno que se lo expliquen antes de entrar y que pasen un momento para que ellos puedan despedirse y no se convierta en una pérdida ambigua. Lo único que perturba a un niño en estas situaciones es el contacto con la ansiedad de los que sobreviven.


Trabajo de duelo

* Todo trabajo de duelo es primariamente intrapsíquico, pero se va a llevar e un contexto relacional. Hay una codeterminación.
* Duelo à proceso intrapsíquico consecutivo a una pérdida y por medio del cual el sujeto logra desprenderse paulatinamente de dicha pérdida.
* Duelo bien elaborado à cuando la pérdida puede ser evocada y circular libremente por el contexto familiar sin que constituya un descontrol emocional.

Proceso de Duelo Intrapsíquico;

· Representación del objeto perdido

· Expresión de las emociones concominantes

· Desprendimiento libidinal progresivo del objeto

La muerte de un miembro de la familia trastorna el equilibrio de ésta. La adaptación a la pérdida entraña una reorganización del sistema en lo inmediato y a largo plazo. Cuatro tareas familiares necesarias;

1) Reconocimiento compartido de la realidad de la muerte

2) Experiencia compartida del dolor de la pena

3) Reorganización del sistema familiar

4) Reinvestidura en otras relaciones y metas en la vida


Cómo trabajar en sesión el DUELO

DIAGNÓSTICO


DUELO CONGELADO- cuando se llora a pesar del tiempo que ha pasado o no se quiere hablar de la pérdida

DUELO “NORMAL”- se encuentra dentro de año y medio / 2 años de la pérdida

o capaz de hablar de ello sin descontrol


Conectar los síntomas actuales con el duelo congelado!

Muchas veces el duelo congelado persiste y la familia sigue adelante sin demasiadas dificultades pero la historia estalla cuando hay una crisis del proceso evolutivo (ejemplo; adolescencia).

ASPECTOS TERAPÉUTICOS

DUELOS RECIENTES - discriminar si hay o no dificultades de relación previas a la pérdida

DUELOS CONGELADOS - realizar diagnóstico, descubrir síntoma, hacer trabajo de duelo.


SUJETO EN SITUACIÓN DE DUELO

Estado de ánimo doloroso

Pérdida de interés por el mundo que le rodea

Pérdida de la capacidad de amor

Disminución de sus capacidades físicas o psíquicas

Sentimientos ambivalentes y contradictorios (dependerán del vínculo)


TRABAJO DE DUELO

Crear contexto para que hablen

Facilitar la expresión de emociones

Repartir la culpa

Cuando hay duelo congelado

* favorecer que aparezcan sentimientos de tristeza,de dolor…que antes no pudieron aparecer.

* Combinar problemas actuales con el tema del duelo


VARIABLES QUE INFLUYEN EN LA ADAPTACIÓN

* El vínculo previo a la pérdida

* Rol y funcionamiento

* Apertura y flexibilidad del sistema

* Grado de diferenciación

* Apoyo social

* Rituales

* Circunstancias de la muerte


lunes, 3 de agosto de 2009

Técnicas en Terapia Familiar.


Fases del proceso terapéutico.

Podríamos delimitar el proceso terapéutico en 6 paso o fases que serían como sigue:

  1. La averiguación de la estructura en las primeras interacciones. La información esquemática que se puede recoger en un formulario de admisión o una conversación telefónica evoca la posibilidad de ciertas configuraciones familiares y ámbitos de problemas. Este esquema cognitivo tiene la virtud de ayudar al terapeuta a organizar su contacto inicial con la familia. Pero sólo en la formación del sistema terapéutico se puede reunir la información que apunte, aclare o refute la hipótesis inicial. Para verificar las conjeturas se necesita mucha información para definir la estructura y los problemas familiares. Desde un punto de vista sistémico, tiene escasa utilidad en estos casos el concepto de configuración familiar. El terapeuta no debe perder de vista el hecho de que en el proceso de recoger información está dentro del sistema que investiga. Además, la familia nunca es una entidad estática. Es útil enunciar la configuración familiar sobre la base de los datos iniciales, pero no es más que un primer paso. Casi en seguida es preciso que el terapeuta avance hasta entrar en la efectiva danza de la terapia.
  2. El terapeuta observará las interacciones para ver cuáles son las reglas que gobiernan al sistema. Aquí el terapeuta entra en la danza familiar, observando las interacciones del los miembros de la familia, advirtiendo las reglas y formas de gobierno a las que está sometida la organización de la familia.
  3. El terapeuta debe ver si estas reglas dan lugar a fronteras claras que permitan el desarrollo de las funciones. Al observar claramente las fronteras que delimitan el desarrollo de funciones, el terapeuta puede advertir cuales son las posibles disfunciones de la familia, como podrían ser las fusiones de los holones, convirtiéndose así en diadas o triadas que excluyen a otros miembros de la familia, o al contrario, puedes existir holones, por así llamarlos incompletos.
  4. Dependiendo de las características de las fronteras deberá evaluar si es una familia apegada o desapegada. En esta fase, el terapeuta determina, después de haber observado las fronteras que tiene la familia en cuestión, determina si la familia es apegada o no.
  5. Pensar si esa es la estructura que esta manteniendo el síntoma. El terapeuta, al determinar si es una familia apegada o no, verifica si las fronteras o los llamados holones están bien estructurados, y con esto observa si son la causa del síntoma.
  6. Si el terapeuta ve que sí, en verdad es la estructura la que está manteniendo el síntoma debe proceder a cambiarla o modificarla. Entonces hará uso de su criterios y las intervenciones necesarias según el caso.

La terapia sistémica centra su atención principalmente en cómo se organizan a partir de la interdependencia y las jerarquías. Esta focalización le permitirá al terapeuta formarse un mapa de la estructura de esta familia, para pensar el problema desde el mismo.

Tipo de familias: configuraciones estructuralmente definidas.

Existen tipos de familia con configuraciones estructurales definidas, que el terapeuta utiliza para darse una idea sobre la familia como un todo tras una inspección de ciertos aspectos básicos de su estructura. Las configuraciones más comunes son las siguientes.

  • Familia de Pas De Deux. La familia se compone de 2 personas solamente. En esta estructura los individuos contraen una recíproca dependencia casi simbiótica. Si es así el terapeuta planeará intervenciones para deslindar la frontera entre los componentes de la díada al mismo tiempo que cancelará las que mantienen a cada uno de estos individuos desvinculados de otras personas.
  • Familia de Tres Generaciones. Este tipo de familia que viven en íntima relación es por lo regular la configuración más típica en todo el mundo. Primero, el terapeuta debe guardar su tendencia a obrar una separación. En una familia compuesta de madre, abuela e hijo, la primera pregunta sería ¿quién se encarga de criar al hijo? Si las funciones parentales caen en la abuela, el terapeuta planeará algunas estrategias para reorganizar la configuración familiar (que la madre se responsabilice de su hijo), aquí el terapeuta utiliza las normas culturales para sustentar su objetivo. Otro ejemplo podría ser la organización jerárquica.
  • Familia con Soporte. Este tipo de familia ya no es tan común, cuando la familia es muy extensa, los hijos mayores reciben responsabilidades parentales, este ordenamiento funciona sin tropiezos mientras las responsabilidades del niño parental están definidas con claridad por los padres y no rebasan su capacidad, considerando su nivel de madurez. Cuando las responsabilidades son demasiadas, los niños parentales contraen síntomas. Los niños parentales quedan tomados entre dos fuegos, son excluídos del contexto de los hermanos y no aceptados genuinamente por el holón parental. Por lo cual en la terapia es eficaz emplear técnicas de fijación de fronteras.
  • Familia Acordeón. En este tipo de familia uno de los progenitores permanece alejado por lapsos prolongados (clásico en las familias de militares). Ya que cuando uno de los progenitores se ausenta, el otro asume funciones adicionales en el cuidado de los niños, ejecutivas y de guía, con lo cual otros miembros de la familia colaboran en esas funciones adicionales. La demanda de terapia de esta familia es cuando el progenitor periférico se convierte en permanente dentro de la organización familiar, con lo cual la configuración vieja estorba la elaboración de funciones nuevas para el progenitor ausente.
  • Las Familias Cambiantes. Esta familia se caracteriza por el cambio constante de domicilio. La familia queda aislada, los niños pierden a sus compañeros y todos estos deben ingresar a nuevos contextos y esto conllevar a desarrollar disfuncionalidad.
  • Familias Huéspedes. Un niño huésped es por definición miembro de una familia temporal. La familia se organiza como si el huésped no lo fuera, y al llegar la separación el niño puede producir síntomas, y tanto el terapeuta como la familia pueden suponer que estos síntomas son producto de sus experiencias previas al ingreso en esta familia.
  • Familias con Padrastros o Madrastras. Cuando se entra a ser un padre adoptivo, se pasa por un proceso de integración más o menos prolongado. Y tal vez el nuevo padre no se integre a la nueva familia con un compromiso pleno, o puede, por otra parte ser excluido, manteniendo una posición periférica.
  • Familias con un Fantasma. Familia que ha sufrido muerte o deserción puede tropezar con problemas para asignar las tareas del miembro faltante. A veces la familia se colocará en la postura de decir que, si la madre estuviera sabría qué hacer. Y apropiarse de las funciones de la madre se convierten en un acto de deslealtad a su memoria.
  • Familias descontroladas. En familias en que uno de sus miembros presenta síntomas en el área del control, el terapeuta supone la existencia de problemas en uno o varios entre determinados campos: la organización jerárquica de la familia, la puesta en práctica de las funciones ejecutivas dentro del subsistema parental y la proximidad entre los miembros de la familia. El tipo de problemas de control varía según el estadio de desarrollo de los miembros de la familia.
  • Familias psicosomáticas. Cuando la queja que motiva la demanda es un problema psicosomático de alguno de los miembros de la familia, la estructura de ésta incluye una excesiva insistencia en los cuidados tiernos. Entre las características de estas familias se descubre sobreprotección, fusión o unión excesiva entre los miembros de la familia; la incapacidad para resolver conflictos, enorme preocupación por mantener la paz o evitar los conflictos y una rigidez externa. Estas familias parecen enteramente normales, la familia típica. Esta familia se destaca por las relaciones de lealtad y de protección que en ella imperan. Uno de los problemas con que el terapeuta tropieza en estas familias es justamente su carácter agradable, sus miembros parecen ansiosos por responder y el terapeuta puede creer que cooperan con él.

Criterios y tipos de intervención.

En teoría, la familia y el terapeuta comienzan la terapia con las mismas metas, lo común es que la familia individualice a uno de sus miembros como productor del problema. La meta entonces es: librar de síntomas a quien es su portador en la familia, reducir el conflicto y la tensión para la familia como un todo y aprender nuevos modos de superar dificultades. Aquí entrar en coparticipación dos sistemas sociales para un propósito específico y por un plazo determinado. Al comienzo el terapeuta debe tomar cierta posición de liderazgo, deberá adaptarse, seducir, someterse, apoyar, dirigir y obedecer a fin de conducir (ayudado por su espontaneidad, su conocimiento y experiencia).

Las intervenciones entran al sistema con una idea de que los síntomas se mantienen por las estructuras disfuncionales, sus actos, conductas y comunicación verbal tienden en todo momento a la revocación de esa forma de relacionamiento tan especial, para así poder cambiar la estructura de ese sistema.

Los tipos de intervenciones aparecen como contenidos verbales utilizando la Intensidad, movimientos, por ejemplo el cambio de lugares o Coparticipación y Escenificación.

El terapeuta necesita hacer que la familia “oiga”, y esto exige que su mensaje supere el umbral de sordera de la familia. Puede ocurrir que los miembros de la familia oigan el mensaje del terapeuta, pero sin asimilarlo dentro de su esquema cognitivo como una información nueva.
Las familias difieren unas de otras en el grado en que exigen lealtad a la realidad familiar, y por fuerza la intensidad de mensajes del terapeuta habrá de variar según sea lo que cuestione. A veces, simples comunicaciones tienen la intensidad suficiente, mientras que otras situaciones requieren de crisis muy intensas.

Las intervenciones destinadas a intensificar mensajes varían según el grado de participación del terapeuta:

  • Repetición del mensaje. Es una técnica importante para el incremento de la intensidad, la repetición puede recaer tanto sobre el contenido como sobre la estructura. Y con esto, el terapeuta indica que el asunto puede ser importantísimo.
  • Repetición de interacciones isomórficas. Son mensajes que en la superficie parecen diversos, pero que son idénticos en un nivel más profundo. Y con esto, el terapeuta puede reunir suceso en apariencia desconectados, con lo cual se acrecienta la experiencia de los miembros de la familia tienen de la regla familiar constreñidora.
  • Modificación del tiempo. Es una de las técnicas que permite incrementar la intensidad, consiste en alentar el terapeuta a los miembros de la familia para que continúen interactuando después que las reglas del sistema han puesto luz amarilla o roja.
  • Cambio de la distancia. Esta técnica es no solo para la distancia física medibles, sino para distancias psicológicas menos visibles. El cambio de la distancia que se mantiene automáticamente puede producir un cambio en el grado de atención al mensaje terapéutico.
  • Resistencia a la presión de la familia. En ocasiones, “no hacer” puede producir intensidad en la terapia, sobre todo cuando el terapeuta no hace lo que el sistema familiar desea que haga.

Entonces, el terapeuta puede hacerse copartícipe de la familia desde diferentes posiciones de proximidad:

  • Posición de Cercanía. Es una posición de proximidad donde el terapeuta confirma los aspectos positivos de las personas, con lo cual, se convierte en fuente de autoestima para los miembros de la familia; al igual que detecta sectores de sufrimiento y que responderá a ellos con delicadeza. Aquí se observan los gestos, movimientos de los miembros de la familia que el terapeuta puede aprovechar para intervenir y confirmar “Cuando usted habla, él disiente, o guarda silencio” y con esto el terapeuta da a entender que ha recibido el mensaje y que desea trabajar con ellos sobre el problema. Cuando se trabaja con esta posición el terapeuta debe saber que su libertad de movimiento será restringida por su absorción en el sistema familiar.
  • Posición Intermedia. Aquí el terapeuta participa como un oyente neutral, asiste a la gente para que cuente lo que pasa, a esta coparticipación se le llama rastreo. Es un buen método para recopilar datos, pero no es tan neutral u objetivo como creen los que lo usan. Al estar escuchando la historia, es posible que la atención del terapeuta quede prisionera del contenido y desatender la comunicación de los miembros no participes, para lo cual debe oportunamente hacer coparticipe a los demás miembros sobre las cuestiones habladas en ese momento.
  • Posición Distante. El terapeuta en su condición de especialista, opera como verificador de la cosmovisión de la familia, acepta y apoya determinados valores y mitos familiares y evita o ignora deliberadamente otros. Con lo primero percibe la danza de la familia, para después introducir novedades para que la familia entre en interacciones no acostumbradas.

El terapeuta también hará uso de las escenificaciones, que son las técnicas donde el terapeuta pide a la familia danzar en su presencia, construye una secuencia interpersonal en la sesión, en que se ponen en escena interacciones disfuncionales entre los miembros de la familia. Al tiempo que la promueve, el terapeuta tiene la posibilidad de observar los modos verbales y no verbales en que los miembros de la familia emiten señales unos a otros y controlan la gama de las interacciones tolerables. Entonces puede intervenir en el proceso, ya sea para aumentar su intensidad, prolongar la duración o hacer participe a otro miembro de la familia, esto para obtener información tanto para el terapeuta como para la familia sobre el índole del problema y así buscar juntos las soluciones al problema.

Esta técnica ofrece otras ventajas otras ventajas terapéuticas:

  • Facilita la formación del sistema terapéuticos.
  • Se produce un cuestionamiento y la unidad de observación y de intervención se amplía.
  • En vez de escucharse unos a otros, esta danza ofrece un contexto para experimentar situaciones concretas.

La escenificación se puede considerar una danza en tres movimientos:

  1. Interacciones espontánea. El terapeuta observa las interacciones espontáneas de la familia y decide los campos disfuncionales que conviene iluminar.
  2. Provocar interacciones. El terapeuta organiza secuencias escénicas en que los miembros de la familia bailan su danza disfuncional en presencia de él.
  3. Interacciones alternativas. El terapeuta propone modalidades diferentes de interacción que puede proporcionar información predictiva e infundir esperanzas a la familia.

Bibliografía.

MINUCHIN, Salvador; FISHMAN, H. Charles (1992) “Técnicas de terapia familiar”, Edit. Paidós.

domingo, 19 de julio de 2009

XXX Jornadas Españolas de Terapia Familiar - I Congreso Ibérico de Terapia Familiar

Cambios Familiares: Nuevas Relaciones, Nuevas Jerarquías

Barcelona, 29, 30 y 31 de Octubre de 2.009


YA ESTÁ DISPONIBLE EL TRÍPTICO PARA PODER INSCRIBIRNOS


Fuente: Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar